Publicado por
Agustín Luna Torres
Continuamos nuestra aventura recorriendo Chiloé, llegando así al lugar más significativo de Teupa, su cementerio. Este lugar no es reconocido por alguien importante, sino que, es especial por sus pequeñas construcciones de madera que se asemejan a las casas tradicionales de la isla. Estas reflejan una particular forma de comprender y acompañar a la muerte.
Este espacio nos permite acercarnos a las costumbres más antiguas del lugar, y nos deja en claro que incluso en el silencio de un panteón, vive la identidad de un pueblo. Esta visita nos hace reflexionar sobre las distintas visiones culturales sobre la defunción y nos demuestra el amor y cariño hacia las personas que aquí residen en un sueño eterno. Que en paz descansen todas las almas de los cuerpos enterrados aquí.


Escuela de teupa
Publicado por
Amanda Vargas Carrasco
Entre los paisajes del monte chilote, se percibe la escuela y al aproximarnos, nuestra llegada a la escuela de teupa está marcada inmediatamente por el cariño y la cercanía de los estudiantes, nos reciben con miradas curiosas, afectuosas y alegría propia de un reencuentro. Somos rostros nuevos, pero con el mismo sentimiento, compartir, entregar, dar lo mejor de nosotros y un gran espíritu de servicio.
En apenas unos minutos, pasamos a ser parte de esta pequeña gran familia escolar. Los abrazos y risas empiezan, y hay un gran entusiasmo frente a la obra teatral preparada. Luego, en un maravilloso intercambio de cariño, entregamos nuestros obsequios y ellos responden con la generosidad propia de su tierra, regalándonos sabrosos productos chilotes, los cuales recibimos con enorme gratitud, y también nos deleitan con una maravillosa canción compuesta por ellos mismos y su profesor de música.
Pero como siempre, la despedida llega demasiado pronto. Esto trae consigo la gran alegría de haber vivido esta linda experiencia y tristeza por dejar a los que nos recibieron con tanto cariño. Nos despedimos con un gran abrazo, sabiendo que nosotros dejamos algo en ellos y sin duda, ellos marcaron fuertemente nuestro paso por Chiloé.












