Publicado por
Departamento de Pastoral
El año 2025 marca un hito especial en la pastoral del Instituto de Humanidades de Concepción. Después de 5 años hemos vuelto a misionar con la pastoral juvenil de nuestro colegio. Acompañados por el equipo pastoral y un apoderado, 17 jóvenes misionaron durante 5 días en la comunidad cristiana San Sebastián de Manco, de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario, de Florida.
Partimos el miércoles 17 de diciembre y fuimos recibidos por la encargada de la comunidad, la señora Mery y la señora Berta quien nos esperaba con un rico almuerzo. Después, una vez en la escuela de San Sebastián de Manco, nos dedicamos a acomodar nuestras pertenencias y los espacios de trabajo. Por la tarde nos visitó el padre Claudio Alarcón, nuestro capellán y el padre Pablo Leiva párroco de la parroquia de Florida y celebramos con ellos la eucaristía, espacio de encuentro con el Señor Jesús, fuente y cumbre de nuestra vida cristiana.
La mañana del día jueves la dedicamos a la misión por completo, fuimos guiados en las primera casas visitadas por la señora Mery y conocimos a los primeros fieles de la comunidad quienes nos acogieron con alegría y devoción, por la tarde nos visitó el padre Mauricio Aguayo y nos acompañó en la preparación de materiales y oraciones, como la Novena del Niño Jesús.
El viernes volvimos a celebrar la eucaristía acompañados del padre Claudio, y visitamos hogares acompañando con el evangelio y la oración.
Cada día estuvo marcado por la rutina que nos ordenaba y permitía vivenciar de mejor manera la experiencia de misión en comunidad. Partíamos con la activación a las 7 de la mañana, el desayuno, la oración de la mañana, el aseo de los espacios y luego, la misión hasta la hora de almuerzo. Por la tarde continuábamos con la misión puerta a puerta para reunirnos posteriormente a rezar la Novena y el rosario en comunidad o celebrar la misa con los hermanos de San Sebastián de Manco. En la tarde – noche la cena y la evaluación del día para terminar con la oración de la noche para agradecer a Dios las experiencias del día y orar por quienes durante el día se encomendaban a nuestra oración.
El sábado misionamos toda la mañana para luego en la jornada de la tarde, celebrar una fiesta con la comunidad y con nuestras familias que viajaron desde Concepción para acompañarnos. Fue un momento cargado de fraternidad, motivados por lo que realmente nos une, hacer presente el reino de Dios. Por la noche, en un momento muy íntimo con Dios, agradecimos a Dios por la misión y por permitirnos vivir en comunidad de fe, de esperanza y amor. Este amor se vio manifestado en la alegría, en el servicio y en las ganas de hacer vida el evangelio.
Para finalizar la misión, el domingo celebramos la misa del IV domingo de adviento, acompañados por nuestro capellán, Pbro. Claudio Alarcón, preparándonos para vivir la navidad y aprovechando el momento de reunión con los fieles de la capilla para despedirnos. Fue la instancia más propicia para encomendarnos al Señor y pedirle por el trabajo misionero, para que no se detenga y podamos seguir acompañando a la maravillosa gente de Manco.
