Ricardo Stuardo Troncoso, Doctor en Física, Swansea University, United Kingdom. Actualmente Investigador Postdoctoral, Universidad de Oviedo, España.
Fecha de nacimiento: 06/01/1997
Año de egreso: 2014
¿A qué te dedicas actualmente? (Trabajo o proyecto más destacado?)
Soy Doctor en Física por Swansea University, en el Reino Unido. Actualmente me desempeño como investigador postdoctoral en la Universidad de Oviedo, en España, y próximamente, en septiembre de 2026, continuaré como investigador postdoctoral en la Universidad de Lovaina, en Bélgica.
El colegio fue fundamental en mi formación, especialmente en el idioma inglés, que fue clave para poder desarrollar mi doctorado. Complementé estos estudios en el Instituto Chileno Británico, lo que me permitió adelantar bastante camino, ya que la licenciatura exigía un cierto nivel de inglés para comenzar a investigar. Gracias a esa preparación, solo necesité certificar mi nivel, sin tener que cursar etapas adicionales.
¿Participaste de alguna agrupación o taller en el colegio?
Participé en varias actividades. Desde pequeño estuve en un taller de arte, pero lo que más me marcó fue el taller de ajedrez, en el que participé durante mucho tiempo. También formé parte del taller de cohetería y de un taller de debate o política organizado por un profesor de Historia que ya no está en el colegio. Entrar a ese espacio fue salir de mi zona de confort, pero terminó siendo una experiencia muy enriquecedora.
Mirando hacia atrás, ¿qué es lo que más extrañas del colegio?
Lo que más extraño es ver a mis amigos todos los días. Es algo que uno valora mucho más con el tiempo. Tengo compañeros desde la básica con quienes aún mantengo contacto, pero no verlos con frecuencia se hace difícil, sobre todo ahora que vivo en España.
¿Qué logro recuerdas con mayor orgullo de tu etapa en el Instituto?
Uno de los logros que más recuerdo fue mi participación en las Olimpiadas de Física organizadas por una universidad local. En cuarto medio llegué a la Olimpiada Nacional, donde obtuve una medalla de plata a nivel país. Fue un resultado que refleja la formación que recibí durante esos años.
¿Qué profesor o profesora te marcó? ¿Por qué?
Son varios los profesores que marcaron mi camino. Si tuviera que nombrar algunos, sin duda el profesor Ariel Araneda ocupa un lugar especial, ya que me guió hacia el estudio de la física. Antes de la PSU yo pensaba estudiar ingeniería, pero en una conversación vocacional él me mostró esta alternativa, algo que no había considerado. Incluso me puso en contacto con un exalumno, lo que fue clave para tomar mi decisión.
También destacaría al profesor Julio Parra, de Historia, y al profesor Luis Cisternas, quien me ayudó a potenciar mis habilidades en matemáticas. Me gustaría poder nombrar a todos, porque cada uno aportó en mi formación.
¿De qué manera sientes que tu paso por el Instituto influyó en tu camino actual?
El profesor Ariel fue quien plantó la semilla de mis estudios en física, pero también el taller de cohetería tuvo un impacto importante. En ese espacio aprendí a desarrollar proyectos, construirlos, investigar y luego presentarlos en congresos. Hoy en día, esa dinámica es parte de mi trabajo: cada cierto tiempo publico, asisto a congresos y presento mis investigaciones. Es algo a lo que estuve expuesto desde muy joven.
¿Qué mensaje le darías a los estudiantes que hoy están en el Instituto?
El consejo más repetido, pero también uno de los más importantes: busquen una carrera que realmente les guste. No se trata solo de estudiar, sino de disfrutar lo que hacen. Me considero afortunado, porque mi trabajo es también mi hobby. No tengo problema en dedicarle muchas horas, porque lo disfruto. Desde pequeño me gustaba resolver puzzles, y la física teórica, en el fondo, es algo muy parecido. Esa sensación de desafío constante puede volverse muy adictiva.